martes, 4 de enero de 2011

Capítulo 1: El almuerzo

Hora de almuerzo. Tres muchachos sentados alrededor de la mesa del comedor.

Pelao', la mayor de los hermanos, suspira.

- ¿Qué pasa? - Pregunta la más joven. Se encuentra inquieta y curiosa.

Pelao' - Te preocuparías.

- Dímelo.

P - Me acabo de entrar un bocado de pastelón en la boca, y no había acabado aún de masticarlo cuando ya había empezado a cortar un trozo de chuleta. Menuda falta de respeto hacia el pastelón. Es como si tú me estuvieses hablando y, sin haber acabado tu discurso, yo me girase a ver a otra persona esperando que empiece a hablar.

-Es sólo comida.

P - Es un ritual. Se supone que si me como el pastelón, estoy enfocada en el pastelón. Pero yo no, me serví el pastelón porque lo deseaba, y una vez lo tuve en la boca, ya no pensé más, y pasé mi mente a la chuleta, como si ya no tuviese nada en la boca que masticar. ¿Cuál es el punto de comerme el pastelón si no soy conciente de que lo estoy haciendo?

- El punto es comer, son alimentos.

P - Es arte. Fíjate bien, "arte culinario".

- Es una chuleta, no creo que eso sea arte culinario.- Se incorporó el hermano mediano.

P - Un pastelón es un plato elaborado, no es un simple alimento. Pero yo no lo aprecio, el trabajo y la espera que hay detrás quedan olvidados con tener un pedazo de chuleta delante.

- ¡Qué estrés para comer!

P - Al contrario, es el estrés lo que critico.
   Por cierto, llevo dos días quemándome el paladar.

2 comentarios:

  1. hahahaha tu no entiendes como estoy disfrutando esto, muy bueno dude, tendras que avisarme cuando hagas nuevas entradas

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  2. Uhh, bienvenido!
    Gracias, te avisaré. Tu también tines blog?

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